Oct 30 2009
La Bahía de nuestros hijos

La Bahía de La Habana ha cargado siempre con la condición de ser una de las más contaminadas del archipiélago cubano, su negativo impacto ambiental en la región del Gran Caribe es conocido, el deterioro ambiental que presentaba constituía una de las principales limitantes para su desarrollo, especialmente para los usos turísticos, recreativos, paisajísticos, culturales y marítimo-portuarios.
Desde la década de los ochenta se realizan estudios intermitentes por las condiciones económicas que ha atravesado el país. No obstante, la experiencia acumulada desde entonces lo convierte en el ecosistema costero más estudiado del país y pionero en la región.
Las causas y efectos de la contaminación ya están identificados. Al igual que las prioridades ambientales para su saneamiento y las principales soluciones a nivel de estudios de preinversión.
A pesar de la carencia de recursos financieros, existe una voluntad política, tanto a nivel local como nacional, para emprender un programa efectivo de saneamiento ambiental que a su vez permita potenciar su desarrollo y competitividad en la región.
La gestión ambiental de la Bahía de La Habana demanda cambios progresivamente orientados al desarrollo sostenible, pero estas modificaciones deben operarse también en el interior de las entidades que inciden en su situación ambiental y participan en su saneamiento.
Cubahora conversó sobre el desarrollo sostenible de la Bahía con Daniel Álvarez Samoa, director de los asuntos de Educación Ambiental, Trabajo Comunitario y Colaboraciones del Grupo de Trabajo Empresarial de la Bahía.
¿Podría señalar la situación de la Bahía antes y después de la creación de este grupo multidisciplinario?
“El 15 junio de 1968, cuando se fundó nuestro grupo a petición del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros de la República de Cuba, comenzamos nuestra labor. Llevamos once años de gestión ambiental con una vocación altamente sostenible, tratamos de disminuir progresivamente la contaminación ambiental.
Antes teníamos una Bahía muy contaminada debido al vertimiento de residuos sólidos, hidrocarburos, materias orgánicas y desechos químicos, entre otros. No existía vida en este recinto costero por la ausencia de oxígeno.
Además nuestro proyecto no se circunscribe a la bahía solamente sino que deviene proceso de gestión para la cuenca hidrográfica vista como un órgano que tiene vida y funciona desde el escurrimiento, sus cauces fluviales que terminan en la bahía y en nuestra costas habaneras, no hablamos solamente de un área industrialmente importante del país y de la ciudad también constituye el hogar de más de un millón de habaneros”.
El grupo de trabajo empresarial se anota como uno de los que cumplen con la consigna de rescatar los recursos naturales en la primera centuria del milenio para salvar así a la especie principal del medio ambiente el hombre.
“Estos diez años han sido muy productivos en la descontaminación de un ecosistema que lleva siglos contaminándose. Pero se evidencian resultados: la reaparición de vida en la bahía, el regreso de aves marinas como el pelícano, la ausencia de hedores en la rada habanera, evidencias de una recuperación ambiental que se ha comportado progresivamente año por año”.
¿Cuáles han sido las estrategias del grupo para lograr la sostenibilidad?
“Adoptamos como política del grupo una gestión integrada por decisión del gobierno. Somos un grupo multifactorial e interinstitucional para combatir con fortaleza los efectos de la contaminación que desde hace siglos azota a la bahía.
Hemos extraído de los fondos 65 embarcaciones y con esta acción no solo obtuvimos una mejora ambiental, sino paisajística y de seguridad marítima en el recinto portuario. Logramos sistematizar el barrido del espejo de 5,2 kilómetros cuadrados sobre el agua. Controlamos una centena de fuentes contaminantes industriales que tiene la cuenca. Este control sistemático ha posibilitado que algunas fábricas se declaren libres de contaminación. Al final todas estas estrategias las aplicamos con un largo alcance para educar y sensibilizar a la población y logran una gran bahía para nuestros hijos y futuras generaciones”.
¿Cómo es el trabajo de la empresa con la población y trabajadores de las fábricas contaminantes?
“El enfoque hacia la población hay que lograrlo estratégicamente, cambiar la manera de pensar de un millón de personas que habitan la cuenca y modificar la manera de actuar requiere de generalizar un conocimiento, una cultura en los adultos, los jóvenes, los niños. Incorporar como instrumento de gestión en la educación ambiental asociadas directamente a las escuelas, fábricas y barrios. Para lograr una gestión integrada y sostenible del ecosistema, porque no podemos cerrar las industrias contaminantes del recinto costero para tener una bahía linda. Porque dependemos de ella económicamente es necesario actuar para convivir amigablemente con la naturaleza, aprovechar sus recursos y medios para vivir pero sin agotarla. Debemos pensar en las nuevas generaciones que también son dueñas de los medios naturales.
“La estrategia sostenible es lo principal: actuar en un efecto resolverlo, al sustituirlo por otras modalidades industriales. Por ejemplo, la industria Alcohol Habana era una contaminante violenta hacia la bahía. Esta fábrica se movilizó y rediseñó de su proceso industrial; en lugar de producir alcohol a partir de mieles empezó a producir alcohol especial, a partir de flemas de alcohol, el proceso primario de llegar a la flema se eliminó esta instalación y con él, la contaminación por concepto de vertimientos. Podemos y debemos lograr una cultura más integral desde el punto de vista ambiental para elevar la calidad de vida del hombre, trabajamos para que nuestro ecosistema sea sustentable”.
Con la necesidad de satisfacer las exigencias de los usos de la Bahía y bajo un enfoque territorial, intersectorial y participativo orientado a la cuenca tributaria trabaja cada día el grupo de trabajo estatal.
Esta entidad cuenta también con una publicación sistemática llamada “El pelícano de la Bahía de la Habana” que con motivo de lanzó su ejemplar número once que aborda temas como la zanja real, gestión ambiental y agua, el río Luyanó y el regreso del pelícano.





Tomado de : Yohandry`s weblog
A las alturas de 1985, mi padre se encontraba en Huambo, Angola, cumpliendo misión internacionalista. Cada semana recibía una carta de mi madre donde le relataba todo lo acontecido de este lado del Atlántico. Gracias a este medio de comunicación mi padre supo de mi nacimiento, me conoció mediante fotos y participó, desde lejos, en los primeros meses de mi vida.
